Cabo Verde, un paraíso con sabor a SAL

‘No stress’ es el lema de los caboverdianos aplicado sobre los turistas para tratar de relajarles y puedan disfrutar de esta experiencia de agua transparente, sol, viento, buena comida y buena gente. La calma es su lema y el kite surf su estilo de vida. En pantalón corto, camiseta de tirantes y con chanclas -o incluso descalzos- se puede ver a la población día y noche, ya sea en la playa, en el pueblo o en el puerto.

Este conjunto de islas conforman un paraíso tropical que se encuentra perdido en medio del océano Atlántico. De hecho, poca gente sabe que existe y ni imaginan que se trate de un país africano. Claro que en este aspecto hay que hacer una excepción con los turistas italianos, que colonizan las islas con sus restaurantes, sus gentes y hasta con su idioma. Pues los caboverdianos, a pesar de que hablen el criollo -un dialecto basado mayoritariamente en el portugués-, han incorporado vocablos itálicos a su propia lengua y se hace gracioso escuchar la mezcla resultante. Claro que siempre pueden chapurrear un inglés básico y defenderse en nuestro idioma, ya que cuando se enteran de que eres español te sienten como a un hermano y no les falta nunca matizar con un ‘campeones del mundo’.

ISLA DE SAL

Nada más pisar Cabo Verde te das cuenta de que son vendedores natos, pues el turismo es la única vía para sobrevivir en esta isla árida. Y sus gentes amigables, siempre curiosas, te dedican sonrisas, saludos y están dispuestas a ayudarte en cualquier cosa que necesites. A veces no tienes ni que preguntar para que te indiquen la dirección de algún punto turístico, pues ya saben a dónde nos dirigimos todos. Por el norte hacia el oeste al gran Olho Azul, y hacia el este a las salinas o la Bahía de los tiburones. En el sur está situada Santa María con las playas más típicas para practicar kite surf, bucear, realizar rutas en barco o montar a caballo. La tortuga es el símbolo que identifica al país, pues en los meses de verano van a desovar a las playas de arena blanca, y por eso el souvenir mas típico es una ‘tartaruga’ tallada en madera de coco o en un cuadro dibujada con arenas de colores.

DOS CARAS DE UNA REALIDAD

Cabo verde no sólo evoca al Caribe por sus playas sino también por el contraste de riqueza que se encuentra entre los hoteles de primera línea de mar y los barrios autóctonos, apenas unas calles más atrás, donde se puede ver cómo una madre embarazada, y cargando con un bebé a su espalda, tiene que caminar hasta los depósitos públicos para recoger con barreños el agua potable que no llega hasta sus casas.

Pero ni las construcciones de adobe ni las calles sin asfaltar, apagan a los niños que corretean –a veces descalzos- y juegan felices ajenos a toda esta pobreza, dándonos a los de occidente una lección moral y ratificando la conocida frase de Agustín de Hipona de que ‘no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita’.

Habitantes de Santa María / Foto: Marta Baena Sanz

Las Salinas / Foto: Marta Baena Sanz

Panorámica de Serra Negra / Foto: Marta Baena Sanz

 

Advertisements

One thought on “Cabo Verde, un paraíso con sabor a SAL

  1. Las fotos son muy bonitas, pero la descripción que haces es tentadora: sol, buena comida y buena gente… ¡habrá que ir!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s