Unidos al nacer

El día que vi entrar a Gavin y a Eric en la redacción, pensé en todos aquellos casos que ya anteriormente había leído y en las historias parecidas que había estudiado, incluso algunas prácticamente iguales a la suya. En la televisión su caso era una de las pocas noticias que aparecían sobre ciertos países, de los cuales solo nos llega el eco de catástrofes naturales, guerras o situaciones tan complicadas como la de dos personas que nacen unidas para toda su vida.

Me había documentado durante un mes sobre su historia en particular, y sobre otras anteriores en general, “los siameses eran consecuencia de un problema gestado en el embarazo cuando los dos gametos no se llegaban a separar del todo”. Eso era la teoría, solo palabras, pero lo asombroso, la práctica, estaba delante de mí.

Podía haberme familiarizado con otras historias, leído artículos y ojeado reportajes hasta el punto de considerarme una experta sobre la peculiaridad de estas personas que nacen dependiendo de su hermano o hermana. Jamás habrá una unión de igual compromiso entre dos seres como la que comparte esta minoría de la población mundial.

Pero la seguridad que sentía, tras llevar treinta días sumergida en el papeleo, desapareció al verles a ellos. Gavin y Eric entraron en la sala de la redacción del periódico donde yo trabajaba, y donde iba a entrevistarlos, ya que habían venido a España para ser intervenidos y separados para siempre.

Llevaban viviendo así veinticuatro años tres meses y veinte días en el momento que los conocí, y por difícil que pudiera parecernos al resto, para ellos era lo normal, puesto que no sabían lo que significaba vivir el uno sin el otro, y por eso tampoco podían añorarlo. Aunque sí que tenían la curiosidad de lo que significaba tener intimidad e independencia absoluta.

La entrevista se llevó a cabo en inglés, idioma que dominaban al ser sudafricanos, y duró en torno a dos horas. Tras las presentaciones y formalidades, les trajeron algo de beber, encendí mi grabadora y comenzaron a volar las preguntas y las respuestas.

-Les agradecería que comentaran a grandes rasgos su caso y la intervención a la que se van a someter.

-Bueno, nuestro caso es particular, somos siameses simétricos isquiópagos. Ya sé que suena extraño, a nosotros nos costó algún tiempo aprendernos el nombre- comentó riéndose Gavin, la complicidad entre ellos era infinita.- No es un caso muy común, pero es uno de los mejores según nuestro punto de vista, porque estamos unidos lateralmente, en la parte baja del tronco hasta la pelvis, pero mantenemos nuestras extremidades y los órganos son independientes en nuestros cuerpos.

-Llevan veinticuatro años viviendo de esta manera, ¿qué significa para ustedes el hecho de tener que separarse?

-Tan solo nos separamos por orden de los médicos. No es algo que entrara en nuestros planes, pero debido a que yo estoy comenzando a desarrollar un cáncer de riñón, no quiero que mi hermano se llegue a contagiar por ello- comentó Eric.

-Conocen los riesgos de la operación, ¿les asusta lo que pueda ocurrir?

-No. Es un riesgo que estamos dispuestos a asumir. Mi hermano necesita ser intervenido por el tumor que crece dentro de él, y la mejor manera de curarle es si previamente somos independientes entre nosotros.

-¿Qué significado tiene para ustedes la independencia?

-La independencia respecto al resto de la gente tiene mucho sentido para nosotros. Pero entre mi hermano y yo, nunca ha existido como tal, así que supongo que para mí no significa nada, carece de valor- afirmó Gavin.

-Sí para mí también- secundó Eric.

-Pero ¿cómo pueden asegurar que no la necesitan si no saben qué es tenerla?

-Yo creo que no aprecias algo hasta que lo has tenido y luego perdido. Nosotros nunca la hemos conocido completamente- sentenció Gavin-¿Cómo puedes echar de menos tener un Ferrari rojo que nunca has tenido?

Sus argumentos me parecían ilógicos, pero quién estaba opinando sino una persona que no sabe lo que significa nacer unida a otra, ¿acaso echaba yo de menos conducir un Ferrari? En el fondo tenían toda la razón.

-Llevo veinticuatro años pegado a éste- dijo Eric de forma despectiva pero a la vez bromeando. -Pero cuando ya no le tenga todo el día a mi lado, le echaré mucho de menos.

-Yo a ti no- rió Gavin.

La entrevista se prolongó más tiempo del que estaba previsto que durara, pero su puesta en escena era tan divertida y su humor, ante la situación tan complicada que estaban a punto de vivir, tan sarcástico, que me era imposible detener su conversación. Pero incluso yo me salí del guión de las preguntas estructuradas que llevaba para formularles, y a cada segundo en el que aumentaba nuestra confianza me surgían nuevas dudas y recovecos que se me habían escapado del cuestionario.

Me despedí deseándoles toda la suerte del mundo. Ellos me contestaron que para la próxima vez que les entrevistara ya podrían reunirse conmigo en solitario, para contar lo que nunca habían dicho el uno del otro. El buen ambiente quedó recogido entre esas cuatro paredes y yo pude publicar una entrevista que me reportó la felicitación de toda la plantilla del periódico.

Los días posteriores les vi por algún plató de televisión y en algunos artículos de revistas, pues se convirtieron en un fenómeno mediático, ya que su operación tendría lugar apenas una semana después.

Cuando acabó la intervención, muchos medios estaban allí para recoger las primeras declaraciones de los médicos, pero éstas no fueron las esperadas por todos.

Dejé que pasaran un par de semanas y cuando volví Gavin, prácticamente recuperado, ya se encontraba en condiciones de recibirme.

Al entrar en la habitación, le encontré de espaldas a la puerta, mirando por la ventana.

-No he venido en calidad de periodista- le comenté.

-Lo sé- dijo sin apartar la vista del exterior.

-Lo siento mucho- dije poniendo mi mano sobre su hombro y apretándolo con suavidad.

-Si esto es la independencia, prefería no haberla conocido. Ya sé lo que es perder algo que siempre he tenido y que quizá nunca he llegado a valorar. Ahora sí puedo decir que le echaré mucho de menos.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s